Pequeña guía del regalo perfecto

30/12/2017

 

Navidad, Reyes. Días de familia, amigos, visitas, reuniones, comidas, cenas… y regalos. Muchos regalos.

En este punto debemos hacernos una reflexión: ser el regalado está muy bien, pero regalar puede llegar a ser una terrible complicación. Hay que tener en cuenta infinidad de factores que pueden llegar a determinar que nuestro regalo acabe convirtiéndose en un éxito recordado para siempre, o bien que pase a formar parte de la colección de regalos “poco útiles”… Seguro que si nos ponemos a pensar, tenemos unos cuantos de este tipo en los cajones de casa.

Repasemos algunos de los factores para, en la medida de lo posible, ayudar a decidir un regalo perfecto:

 

  • Edad del destinatario. Podríamos resumirlo en tres grandes grupos, cada uno con sus particularidades y nivel de dificultad.


         * Niños y adolescentes: tienen de todo, a veces no sabemos comprenderlos, así que casi             nunca acertaremos. Nivel de dificultad, alto.

         * Adultos: regala como si te regalaras a ti mismo. Llega una edad en que casi todo nos va            bien. Nivel de dificultad, bajo.

         * Mayores: no hace falta mucho, simplemente acuérdate de ellos y te lo agradecerán de           corazón. Nivel de dificultad, nulo.

 

  • Rango de precios: no por gastar más conseguiremos un mejor regalo. Es preferible gastar poco en un pequeño detalle elegante y de buen gusto, que usarlo en algo muy grande, exagerado u ostentoso.

 

  • Originalidad: en todos sus significados. Hay que procurar ser original, evitando caer en objetos tradicionales, a la par que debemos intentar ser originales (por único) y esperar no repetirnos en algo que ya se disponga.

 

  • Gustos: el punto más complicado. ¿Qué ha pasado en la vida de esa persona desde tu último regalo? ¿Le habrá dejado de gustar eso o aquello de lo que siempre hablaba? ¿Cuánto ha cambiado el mundo a tu alrededor desde que creías que lo que era moda ya ha dejado de serlo?... Complicado. Pero nadie dijo que regalar fuera fácil. Ánimo.

 

Solventados pues los principales requisitos, actuaremos como tradicionalmente, es decir, apurando los plazos hasta el último minuto y rezar para que nuestro regalo llegue a tiempo. Porque, desengañémonos, sabemos con 365 días de antelación que al año siguiente volveremos a pasar por lo mismo, pero somos así…

 

P.D. En Books&Box cumplimos con todos los factores explicados en este post. Así que, humildemente, a nuestras Box las podemos considerar un regalo perfecto.

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